La fantasía infinita del último Rodari: entre el nonsense y Oulipo, por Cecilia Pisos

Cada vez que abro un libro de Gianni Rodari siento que saltan confetis sabor menta y una bandada de pájaros de papel llega a picotearme la cabeza colocada y aburrida. Muchos de sus cuentos, poemas y novelas son borboteo, hervidero, burbujeo, efervescencia (des)medida de juegos poéticos, humor absurdo e imaginación disparatada. No pocas veces me ha hecho sentir entre fascinado y abrumado asomarme a su chispeante cosmos, ese espacio de “fantasía infinita” que señala Cecilia Pisos en este ensayo invitado. Por eso es tan revolucionario: sí desacomoda. Sus textos nos dan y quitan, una y otra vez, los asideros de lógica, ignora causas y efectos, para hacernos cambiar de perspectiva y reinventar nuestra forma de pensar y enunciar. Hace con palabras lo que dice que hace. Su mundo políticamente comprometido, continente de creatividad, país crítico del adultocentrismo es territorio común para mediadores y creadores que, como dice aquí Cecilia, busquen despertar en niños, niñas y j...