El retrato, de Nicolái Gógol

En más de una oportunidad, los autores clásicos de la literatura incluyeron las artes visuales en sus relatos. Uno de esos casos es “EL retrato”, de Gogol, en el que la mirada del personaje de un retrato, impulsa a un joven pintor a comprar la obra y llevarla a su casa, sin sospechas las consecuencias que tendrá que vivir cotidianamente, a partir de esa adquisición. “En parte alguna se detenía tanta gente como ante la pequeña tienda situada en el pasaje de Schukin. En efecto, esta tienda ofrecía una colección muy variada de curiosidades: los cuadros en su mayoría estaban pintados al óleo, barnizados de verde oscuro y colocados en marcos de oropel, de un amarillo subido. Un paisaje de invierno, con árboles blancos; un atardecer muy rojizo, semejante a un incendio; un campesino flamenco con pipa y un brazo dislocado, que se parecía más bien a un galápago con puños que a un hombre. Tales eran sus motivos o argumentos favoritos. A todo esto hay que agregar unos grabados, un retrat...