jueves, 24 de noviembre de 2016

Con los libros en La Boca

Los miércoles por la mañana la sala de espera se transforma. Y aquellos que cultivan “el arte de la espera” para ser atendidos por un especialista se encuentran con un espacio que los interpela y los invita a participar de propuestas vinculadas con el mundo del libro. Para conocer en qué consisten esas propuestas conversamos con Julieta Briglia, terapista ocupacional, y Alexia Nowotny, psiquiatra infanto juvenil, responsables del espacio de juegoteca y promoción de la lectura en sala de espera del CeSAC Nº 9.



Por María Laura Migliarino


El Centro de Salud Nº 9 depende del  Área programática del Hospital Argerich. Desde la clínica, la obstetricia, la odontología, la psiquiatría, entre muchas otras especialidades, atiende las necesidades concretas de la población vecina sin olvidar el aspecto preventivo promocional que permite pensar la salud como algo más que la ausencia de enfermedad.
Dentro de este marco el espacio de promoción de la lectura excede a simples escenas lectoras. Allí se combinan distintas estrategias vinculadas con esta concepción no tan nueva (pero bastante reciente) de que el estado de salud abarca cuestiones que tienen que ver con lo social, lo cultural y lo relacional:
“Desde la Dirección se pidió que el espacio de lectura sirviera para detectar algunas otras cuestiones y no solamente trabajar con la lectura por la lectura en sí misma.  Pensamos entonces en impulsar un espacio donde se promuevan bienes culturales, como el acceso a la lectura y al juego, pero también donde se promocione el vínculo entre los niños, donde se puedan abordar algunas cuestiones que tienen que ver con lo terapéutico pero rompiendo con la lógica del consultorio individual que en general es lo que predomina en salud mental.  La sala de espera es un dispositivo que habilita el vínculo entre los presentes, lo que las familias se sientan a contar en ese espacio para nosotras es muy importante porque aparecen un montón de variables en juego de las que te vas enterando en relación con ese intercambio que surge en ese momento, entre los niños y los adultos, que te permiten intervenir desde un lugar diferente.”
Pero para Julieta y Alexia la lectura es algo más que un recurso terapéutico, la orientación de lo promocional en relación al acceso al libro es algo que comenzaron a implementar hace dos años, cuando asumieron la coordinación de la actividad:
“Pensamos en un espacio específico para esos niños que se encuentran en sala de espera a diario sin más que hacer, con gente dispuesta a jugar, a armar algo, a proponerle algo. Y eso  les encanta. Intentamos desacralizar al libro porque nos interesa qué es lo que se puede hacer con él. Con el libro vos podés armar tu propia imagen, tu propia historia y como profesional estás ahí tirando algunos elementos para ayudar a esa construcción. La propuesta a veces ni siquiera es leer, es ver las imágenes, que puedan parar para elegir un libro y ver el por qué, trabajar su propia elección. Para eso nos interesa también disponer de distintos tipos de libros en nuestra pequeña biblioteca (historietas, libros álbum) porque los chicos que asisten no suelen disponer de ese material en casa.”
La biblioteca no está abierta todo el tiempo. Sin embargo, muchos de los libros circulan en sala, en consultorio. Están ahí, dispuestos para el acceso de los usuarios y profesionales. Algunos no vuelven y a veces llegan nuevos. Una buena señal que habla de la rotación, de una biblioteca viva. “Como vienen muchos chicos al centro de salud nos interesa tener un espacio fijo. Antes los libros estaban guardados en un placard. Ahora viven en una biblioteca que aunque tenga llave reserva una parte del material para que siempre pueda ser consultado.”
Nos cuentan también que a veces participan niños que requieren de una atención más del uno a uno, que a veces se pueden hacer propuestas grupales y a veces no. Depende de las edades de los chicos y sus particularidades. En el momento de lectura, la sala de espera se prepara para recibir a los niños el tiempo que ellos decidan. Se puede entrar y salir. Y en ocasiones se trabaja con mamás y referentes en relación a cuestiones familiares complejas que se ponen en escena. El equipo también articula con la escuela en casos que no ameritan un tratamiento específico pero sí algún seguimiento o acompañamiento. “Despatologizamos la cuestión y trabajamos con la necesidad de la escuela sin que el chico quede atrapado en una patología.”
El espacio de promoción de lectura también se caracteriza por trabajar con actores por fuera y dentro de la institución: “Nos sumamos al programa materno infantil, con la entrega de leche, con el objetivo de transformar ese momento de espera que a veces puede ser muy tenso, organizando actividades y promocionando espacios preventivo promocionales tanto dentro del ámbito de la salud como en otros escenarios barriales. Un momento donde se juega, se lee, pero también se está atento a las inquietudes que puedan surgir. Las actividades en sala de espera, cualquiera sea su magnitud, habilitan a preguntas que nos permiten a su vez vincularnos con otras instituciones del barrio como La Casa del Niño o la Juegoteca La Boca.”
Otra de las instituciones con las que realizan actividades conjuntas es con el Normal Nº 5.  Los alumnos de 4º y 5º año participan del “Taller de solidaridad”, una serie de encuentros donde se les explica el funcionamiento del CeSAC y se trabaja con los derechos de los niños y adolescentes y con la lectura como un aspecto más de la promoción de la salud. “En algún momento ellos se suman a coordinar el espacio de promoción de lectura. Los acompañamos en la elección de los materiales y en la planificación de la propuesta”.
Un ida y vuelta de preguntas y respuestas permitió construir este relato que da cuenta del compromiso cotidiano de una institución que trabaja para los vecinos del barrio que se encuentran en situación de vulnerabilidad social, donde dos mujeres decidieron poner en marcha una actividad de promoción de lectura que brinda a los chicos, y sus familias, la percepción atenta de dos profesionales interesadas en recuperar la dimensión niño en tanto sujeto con características y necesidades específicas. Donde de lo que se trata, recordando a Graciela Montes, es de ayudar a construir sujetos activos, curiosos, capaces de ponerse al margen y vérselas a su manera con un texto. Donde se trata de habilitar la experiencia para que la lectura tenga lugar, para que el lector haga su propia lectura.

Espacio de promoción de la lectura, miércoles de 10 a 12 hs.
CeSAC Nº 9
La Boca

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