martes, 23 de agosto de 2016

Ilusión y transgresión

Como un gran teatro donde todo puede ser representado, Buenos Aires propone miles de escenarios y posibilidades, donde arte, cultura, visiones del mundo se superponen y conviven, realidad y fantasía se mezclan, se fusionan, y nos interpelan. Libro de arena comparte una crónica acerca de dos muestras del Centro de Arte Contemporáneo, para contribuir a pensar y conocer la multifacética cabeza de Goliat.


Por Corina Auster

Del 10 de mayo al 18 de setiembre se desarrollan dos exhibiciones en simultáneo en el Centro de Arte Contemporáneo (Sede Hotel de Inmigrantes de la Universidad Nacional de Tres de Febrero), ubicado en Av.  Antártida Argentina 1355, CABA.


La primera se trata de “Puerto de Memorias” y pertenece al artista argentino Leandro Erlich, multipremiado internacionalmente.  En ella arribaremos a un puerto que permite acceder a una experiencia única, de profundidad, de calma, de movimientos suaves y efecto contemplativo –además de una gran belleza-.  Dan ganas de permanecer en la sala mucho tiempo. Luego de observar un buen rato nos llevaremos una sorpresa pues la imagen nos parecerá distinta… “Puerto de memorias” es el puerto como punto de partida o de abandono de diversas historias que pasaron por este antiguo hotel devenido en museo.
 El universo de Erlich es el arte óptico que genera ilusión, no siempre lo que creemos ver es lo real.
La segunda muestra es “Retrospectiva”.  Comprende 30 años de trabajo del artista español Bernardí Roig, quien por un lado pone el foco en los estados de ánimo a través de esculturas de tamaño real.  Presencias fantasmales, desaliñadas, descalzas, con gestos de incomodidad y molestia, ubicadas en lugares insólitos del edificio: el descanso de una escalera, un archivo, el sector de los lavabos del hotel.  Hasta en el hueco de un ascensor pueden darle un susto a más de un desprevenido…
También enfatiza en otros temas como la adaptabilidad (por ejemplo el confort del encierro), el ser humano como ser animal, como ser incompleto en eterna búsqueda, el peso de los medios de comunicación y demás cuestiones, mediante retratos intervenidos de hombres con ropa femenina, de cabezas humeantes, de cabezas con raíces y más singularidades.
Hay identidades desdibujadas, influencias de otros  artistas –reconocidas- y obras casi destruidas furiosamente con chorros de pintura blanca.
Además, encontraremos luces que enceguecen y muestran lo que quizás no se quiere ver…
Su objetivo es interpelar al público porque en el arte contemporáneo es éste quien completa la obra.  Es impactante, transgresor, provocador y políticamente incorrecto.  Es la primera vez que expone en Sudamérica. Queda claro que tanto desde la fantasía como desde la rebeldía se puede apreciar una realidad diferente.

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