El mundo fantástico de Tolkien

Si bien no pertenece al género maravilloso de los cuentos infantiles tradicionales, en la literatura de J.R.R. Tolkien encontramos personajes, situaciones y objetos que se enlazan con esa tradición. Viajes, duendes, trolls, hobbits, dragones, anillos y otros objetos con poderes mágicos, se encuentran en la literatura desde mucho antes de que se publicaran las obras del autor de El señor de los anillos. En esta nota Belén González reflexiona sobre la saga de Tolkien y sus orígenes en la fantasía tradicional.


Ilustración de Alan Lee

Por Belén González

Aunque parezca mentira, la inmensidad de la Tierra Media que se despliega en la obra del filólogo inglés J. R. R. Tolkien, surgió de las historias que le contaba a sus hijos antes de irse a dormir. Uno de estos cuentos, El Hobbit, llegó por casualidad a un empleado de una editorial londinense que insistió en publicarlo.

Es una historia conocida, pero la abordamos como para seguir con el hilo cronológico: El Hobbit se convirtió en un éxito instantáneo entre niños y adultos, y esto impulsó al inglés a lanzarse a su siguiente éxito, la saga de El señor de los anillos. Esta trilogía nació como una obra única, extensísima, que gracias a la decisión del editor fue dividida en tres partes.  

El señor de los anillos es, como ya se dijo, más extensa, pero también mucho más compleja que su antecesor: en la trilogía se despliega nada más y nada menos que la lucha entre el bien y el mal. Lo que empezó como una historia para niños se convirtió en un relato épico lleno de paralelismos. Surgió en 1937 en un contexto de entreguerras y, en un mundo que estaba por estallar y cambiar de paradigma Tolkien se las ingenio para crear un nuevo idioma y un nuevo mundo al que dotó de un pasado, un presente y un futuro, donde el humano era una criatura más rodeada de otras especies, donde lo conocido es fusionado con lo imaginado, con lo temido, con lo imposible. Su recepción no estuvo ausente de críticas pero finalmente todo salió bien, el periódico The Sunday Times afirmó «El mundo se divide entre aquellos que han leído El hobbit y El Señor de los Anillos y aquellos que están a punto de leerlos».

En la famosa trilogía se narran las aventuras de Frodo Bolsón, un hobbit que debe destruir el poderoso anillo del malvado Sauron. Frodo emprende un largo viaje que le llevará a conocer a los diferentes seres que habitan la Tierra Media, como enanos, orcos y elfos. Es muy difícil encontrar una historia que logre manejar tantas aristas, con tantos personajes distintos, tantas facciones y milenios con tanta maestría como El Señor de los Anillos. Y es sólo la punta del iceberg: Tolkien creó un mundo mitológico muy extenso que recoge en la obra El Silmarillion. En este libro se cuentan todo tipo de historias y leyendas relacionadas con la Tierra Media, desde su creación hasta cómo Sauron forjó el Anillo Único. 

Lo que Tolkien nunca pensó es que, casi un siglo después, esos personajes y ese mundo seguirían teniendo un lugar jerárquico en el mundo fantástico. Hablar de él es un viaje directo a los orígenes de la fantasía. La influencia de este filólogo inglés aparece de distintas formas en libros, cómics, películas y series actuales. Los paisajes, montañas nevadas y su diccionario inteligentemente confeccionado son aún inspiradores para muchos de los escritores que se dedican al género. Aunque, después de crear un idioma (lengua y letras), una mitología, una cronología milenaria, nuevas especies, y un sin fin de detalles más, Tolkien dejó la vara bastante alta. 

 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

“Esa mujer”, de Rodolfo Walsh, por Ricardo Piglia

Fragmento de Matilda, de Roald Dahl

3155 o El número de la tristeza