Experiencia poética




Seguimos transitando experiencias en las que la poesía es el móvil. Diana Tarnofky nos ofrece este álbum de fotos contado con el que nos invita a imaginar los momentos de su vida en los que la poesía marcó su camino.

Por Diana Tarnofky.

Agosto. Celebración del mes de la poesía en el Programa Bibliotecas para Armar invitad@s x el aniversario del día en que partió Charles Baudelaire, 31 de agosto de 1867.

Abro a la puerta para recorrer en fotos una parte de mi experiencia con la poesía. Pasen y vean, escuchen las voces que habitan en el álbum:
Foto 1:
Escuchar jazz en casa todos los días, mi papá Ricardo convidaba la experiencia de la música y las voces que juegan, improvisan, frasean, inventan, transforman, vibran en el aire de mi infancia y mi adolescencia.
Escuchar la voz de mi mamá compartiendo en la orilla de mi cama cada noche antes de entrar en el sueño, espantando con su voz mi miedo a la oscuridad: “…había una vieja virueja, virueja, de pico pico teja de Pomporerá, tenía tres hijos virijos, virijos…” y “…en un convento borombombón, de San Francisco, había una negra con tres negritos…”  
Mi mamá Sara (Saramaga -le decimos- porque hace magia con las palabras) nos ofrecía escuchar a Mercedes Sosa. La voz de la Negra bordando historias de luna tucumana, llevándonos a ese misterio-miedo- cruel realidad que nos daba escuchar la letra de la canción que narraba la historia de la noche: “…duerme, duerme negrito, que tu mama está en el campo negrito… trabajando sí, trabajando y no le pagan… te va a traer ricas cosas para ti… y si el negro no se duerme viene el diablo blanco y zas!...”

Foto 2:
Mi abuelo Felipe, contando y cantando canciones, inventando relatos pequeños. Entretejiendo en las conversaciones fragmentos de canciones: todos los temas tenían enlaces con alguna canción popular, tango, milonga, vals, que él traía del baúl de su memoria…

Foto 3:
María Elena Walsh, Walter Yonsky, Pipo Pescador: las historias que narraban sus poemas –canciones que  acompañaron mis aventuras de infancia.

Foto 4:
Tinke- Tinke, libro de poesías de Elsa Bornemann. Era un libro de mi hermana Cari. Me gustaba leerlo y releerlo una y otra vez. Me gustaba que la edición tuviera la propuesta de dejar hojas en blanco para que una pudiera dibujar al lado de las poesías.

Foto 5:
Anfiteatro al aire libre: vivir la experiencia de ver-escuchar a Pipo Pescador con sus “alas” cantando “…la mariposa vuela…” o “…yo sé que mi papá no es un canguro, pero en los brazos de él estoy seguro…” y subir al escenario cada uno con su papá a saltar y a bailar… ¡Cuerpo y voz, en familia!

Foto 6:
Teatro Gral. San Martín: potente experiencia-huella haber asistido a la presentación de la bailarina Iris Scaccheri. ¡Ser testiga de esa danza, de esa poesía del cuerpo en el espacio! (luego de muchos años, descubrir fotos y poemas de ese instante tomados por la poeta y fotógrafa Susana Thenon).

Foto 7:
Ejercicio de actuación, materia troncal 2º año en la Escuela Nacional de Arte Dramático. Teníamos que llevar un texto para trabajar en clase. Elegí la poesía “Ay qué disparate, se mató un tomate”. Elsa Bornemann. Nació una pequeña escena performática que luego fue compartida desde el lenguaje poético clown. Este poema, su huella en el lenguaje corporal-vocal me acompañó durante décadas cuando la vida hizo que eligiera el camino de la narración oral como profesión.

Foto 8:
Mirta Colángelo me susurra poesía al oído-al alma-a la pura piel. Nace un universo de intercambios epistolares con Mirta, regado de poesía y aprendizaje sin fin.
Mirta me convida estos poemas que hoy son bandera en mi cotidiano vivir.
La amistad con Mirta transforma mi vida para siempre.

Estas palabras quieren ser
un puñado de cerezas, un susurro.
-¿Para quién?, entre una y otra oscuridad.

Sí, un puñado de cerezas, un susurro,
-¿Para quién?, entre una y otra oscuridad.
Jorge Teillier

A veces todo es un pretexto,
para que pueda surgir una nueva forma.
Una confabulación, para que nazca el milagro
de otra formulación de lo ignorado.
Roberto Juarroz

Foto 9:
Amiga querida-vecina Cecilia Bajour: ¡grandísima maestra poética!!!!!!!!! Caminatas al sol regadas de conversaciones donde intercambiamos experiencias poéticas, lecturas. Cecilia ventana al mundo de la poesía. Leer sus trabajos, sus libros, su mirada y su escucha me invitan a releer lo ya leído, a encontrar matices, a iluminar y descubrir nuevos caminos para la lectura. ¡Abre mundos de lecturas y pensamientos! Deseo de más lectura de poesía y de exploraciones entre la poesía la voz, el cuerpo.

Foto 10:
Amiga queridísima-colega. Claudia Stella. Decimos que somos “gemelas del sueño poético”. Nos une el libro “Gemelas del sueño” de Úrsula Le Guin. Diana Bellessi. Libro bilingüe, una poeta traduce a la otra. Amiga narradora, sostenemos intensos diálogos sobre nuestras prácticas en talleres y en espectáculos. Intercambiamos en forma permanente descubrimientos poéticos: ¡hasta la poesía siempre!! Realizamos juntas coordinaciones de Acciones Poéticas en espacios públicos: hospitales, museos, ferias de libros, plazas, escuelas, barrios.

Foto 11
Mi hijo Theo -18 años- me comparte sus descubrimientos poéticos. Me lee poesía en voz alta mientras preparamos la comida o compartimos el mate temprano en la mañana o en los últimos minutos de la noche. Cualquier momento es propicio. Me llega su voz y las elecciones que va realizando en cada ocasión. Escribe poesía y comparte a viva voz. Le pido que me cuente sobre poetas que yo no he leído, que desconozco, le pido que me oriente en el ancho mar de la poesía. Es mi gran maestro poeta en el presente: descubro, conozco, aprendo, me nutro con el intercambio de sabores poéticos que nos convidamos en feliz banquete.
Fue a él a quien acudí para que me orientara con Charles Baudelaire cuando recibí el convite del Programa para abordar su obra poética y compartir en las acciones en este agosto del 2017. Y él buscó en la biblioteca de casa  (libros que se trajo de la biblioteca de su abuela Saramaga… en la familia hay un incesante movimiento de libros de una biblioteca a otra… es permanente el viajar de los libros…)
Las flores del mal y Pequeños poemas en prosa de Charles Baudelaire.

Recordé –re-encontré el poema “La giganta” -poema que me acercó Theo cuando andaba yo buscando material para un proyecto en el que estaba trabajando: Oxímoron “La ballena diminuta.”


Comparto el poema:




La giganta
 Cuando Natura en su inspiración pujante
Concebía cada día hijos monstruosos,
Me hubiera placido vivir cerca de una joven giganta,
Como a los pies de una reina un gato voluptuoso.

Me hubiera agradado ver su cuerpo florecer con su alma
Y crecer libremente en sus terribles juegos;
Adivinar si su corazón cobija una sombría llama
En las húmedas brumas que flotan en sus ojos;

Recorrer a mi gusto sus magníficas formas;
Arrastrarme en la pendiente de sus rodillas enormes,
Y a veces, en estío, cuando los soles malsanos,

Laxa, la hacen tenderse a través de la campiña,
Dormir despreocupadamente a la sombra de sus senos,
Como una plácida aldea al pie de una montaña.

Charles Baudelaire.


Con la poesía de Charles Baudelaire y la invitación a leerlo y releerlo se va este agosto, y este recorrido parcial en la experiencia de la poesía en mí y cómo se fue haciendo cuerpo.
Me gusta invitar a las/los alumnos/as en los talleres que compartimos en el Programa Bibliotecas para Armar, a alimentarnos con dosis diaria de poesía como parte fundamental de nuestro entrenamiento como lectorxs y narradorxs.

Algunos/as poetas que alimentan mi cotidiano vivir: María Teresa Andruetto, Roberto Juarroz, Laura Devetach, Juan Lima, Laura Forchetti, Diana Bellessi, Beatriz Vallejos, Sharon Olds, Estela Figueroa, Gabriela Borrelli Azara, Hugo Gola , Leónidas Escudero, Oliverio Girondo, Bustriazo, JL Ortiz, Arnaldo Calveyra, Irene Gruss, Susana Thenon, Roberta Ianammico, Patricia Severín Mirta Rosenberg, Juan Gelman, Marosa Di Giorgio, Octavio Paz, Federico García Lorca,  Antonio Machado, Sophia de Mello, Alfonsina Storni, Jorge Boccanera, Julio Cortázar, ¡muchísimas y muchísimos poetas más!!!!
Siempre agradecida por ese alimento indispensable, como decía José Martí.

Queda abierta la puerta para continuar nutriéndonos en esta primavera que ya llega, a leer y a compartir. ¡Que circule la poesía, que esté al alcance de todxs!!!!!!!

Sí, la poesía me sostiene, me ayuda a respirar, a estar presente, a encontrarme conmigo misma y con lxs otrxs,  a pensar-accionar. A caminar.

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