Ana María Picchio: “No es macana el zoom, es una buena forma de ponernos de acuerdo, de entendernos”

En esta segunda parte de la inolvidable entrevista a Ana María Picchio conversamos de sus proyectos en el teatro, de cómo es ensayar “por zoom”, de la actualidad, del proyecto por ahora trunco de hacer una miniserie de La tregua y de muchas cosas más. Fue un encuentro mágico. La prueba es la coda que decidimos dejar. Una vez que se fue Ana María, la charla siguió, y lo que se vivió ratifica las palabras de Ana María: en los zooms también podemos encontrarnos.


Mario Méndez: ¿Y estás en algún proyecto, Ana María, ahora? 

Ana María Picchio: Sí, tengo una obra muy linda que vamos a hacer en Timbre 4. Preciosa la obra. Para cuando pase todo esto. 

MM: Contanos un poco.

AMP: Los que pasa es que no queremos contar, tampoco. Porque es una obra muy pequeñita. Pero te puedo contar que somos los dos actorcitos de Coleman, los dos chicos de La omisión de la familia Coleman, que son dos divinos actores. El padre, la directora y yo. Somos, madre, dos hermanos y padre. Es un padre que nos maltrata bastante. Esa es la historia de la obra. Y pasa algo muy interesante ahí. Nosotros estamos ensayando por zoom hace como un año. Más de un año. Pero el jueves pasado nos encontramos por primera vez. Imaginate. Nos encontramos con barbijo, con anteojos, con gorra, en el Timbre, que hacía un frío a la mañana… Con todas las puertas abiertas, por el protocolo… Yo no sé lo que pasó, pero pasó algo interesante ahí. Quiero decir, que esta cosa del zoom dio su resultado. No es macana. No tocás, no abrazás, no nada, pero te conectás. Algo pasa ahí. La palabra está. El pensamiento está, y el deseo, está. Y la fantasía de que tenés al personaje frente a vos también está. No es macana el zoom, es una buena forma de ponernos de acuerdo, de entendernos. Yo creo que la gente que está ahí, cuando salga, no va a decir “no entendí nada de esto del zoom”. No. Cada uno entiende lo que tiene que entender. Voy a contar una cosa que parece una boludez, pero no lo es. Ayer, mi nieto, que tiene un perro callejero chiquito, de cuatro meses… ellos le tocan la armónica y el perro HABLA, Mario. Canta y habla. (Risas). Así como te lo digo, te pone la piel de gallina lo que hace ese perrito. Y el nene, cuando termina de tocar la armónica se agacha y lo besa. Como premio. Yo lo mandé al whatsapp de mis compañeros de teatro, y dicen que los perritos de ellos y los gatos de ellos, saltaron cuando lo vieron al perro cantar. Y me mandaron una foto. Estaba todos mirando la pantalla. ¿Vos podés creer eso? ¿Qué me contás?

MM: Qué maravilla. Bueno, nosotros, acá, en este grupo, desde el año pasado nos juntamos todos los martes. La verdad es que sentimos que es una reunión. No es lo mismo que cuando estábamos en la biblioteca de la Hebraica, pero nos sentimos cerca. 

AMP: No es lo mismo. Y me decía la autora de la obra, que ese gatito que ella tiene, se ve que ya le tomó la mano a la cosa, porque cuando escuchan o ve en televisión que un perro corre, va y se pone enseguida porque quiere participar. Imaginate, si ni a la calle salen los animalitos ahora. Entonces, tienen que hacer lo mismo que hacemos nosotros… 

Guido del Patto: Tenemos varias preguntas que queremos hacer. Si quieren animarse a tomar la palabra y hacérselas, son bienvenidas. Alguien en el chat pregunta si se va a hacer la miniserie de La tregua

AMP: Cuando empezó la pandemia se iba a hacer. Ahora no sé en qué habrá quedado todo eso…

MM: ¿Se iba a hacer para Netflix, Ana María?

AMP: Sí. Yo me ofrecí para hacer el papel de la madre de Avellaneda. 

MM: ¿Y te dieron el papel? ¿Se confirmó eso?

AMP: No sé, porque hicimos un zoom con Chile, con Montevideo, con Uruguay y nosotros. Y hablamos, hablaron ellos, los de la serie, y después no volvimos a hablar más. 

MM: Liliana quiere preguntar algo. 

Liliana: Hola, Ana María. Un placer escucharte. Me conmueve la conexión que seguís teniendo con tus personajes. Aún con tu primer personaje protagónico en cine. Que recuerdes cada parlamento, y que puedas recrear a esa chica, que la tengas tan cerquita. Es muy conmovedor. Y quería preguntarte cómo fue vivir la filmación de El mar de Lucas, con ese grupo de gente. 

AMP: Muy bien fue. Porque también, con Víctor Laplace nos conocemos hace pila de años. Y con Ranni también. Fue fantástico. La verdad es que me gustó mucho hacerlo, me gustaron los lugares que Víctor había elegido… La verdad es que fue un placer hacer esa película. 

MM: Ahí Luz tiene la mano levantada. 

Luz: Hola, Ana María. Para mí es emocionante conocerte personalmente, aunque sea a través del zoom. Te he visto en todas tus películas. Sos una actriz de primera línea, muy admirada por mí. Estuve escuchando el reportaje que te hizo Santo Biasatti, creo que en junio de 2019. Me pareció fantástico, y de alguna manera predijiste el futuro del país. A mí me emocionó mucho todo lo que dijiste en ese reportaje. 

AMP: No me acuerdo… ¿Qué dije?

Luz: Hablaste de lo que pasaba en ese momento, junio de 2019, y lo que preveías que iba a pasar en el país. Yo coincido con todo lo que dijiste. Obvio, en el medio vino la pandemia, pero eso nadie podía saberlo. 

AMP: Me acuerdo de que fue muy lindo. Y hacía muchos años que yo no hablaba con Biasatti. Él es un tipo serio, inteligente. Lo voy a buscar, para ver qué dije. Había una época en la que siempre que uno decía algo había alguien que escuchaba. 

MM: A ver, Alicia…

Alicia: Sí, Ana. Yo vi por primera vez Breve cielo hace cincuenta años, en la Lugones. Entonces para mí, volver a verla, fue pensar que ya pasaron cincuenta años. Quería preguntarte si volvés a ver tus películas y ésta en particular. Si lo tenés como hábito, para ver cambios tuyos en la gestualidad… Y eso que decís, del policía que dice: “No vale la pena” hablando de Delia, es como esos prejuicios que aparecen después en La sartén por el mango. Si vos notás que hay ciertos prejuicios en los últimos tiempos, a partir de las últimas leyes de identidad de género, ¿se va modificando el punto de vista de la sociedad en tu entorno? Te lo pregunto porque supongo que siempre habrá habido más librepensadores. Si vos percibís en el ambiente social otra mirada respecto a la cuestión de género, al ejercicio de la prostitución.

AMP: Sí, sí. Miro mis películas. Ahora, con la pandemia, un poco menos, porque entre la máscara y que no salgo a la calle estoy como debajo de la cama. No tengo tanta vida social, pero siento, sí, que nos están respetando bastante. Eso no quiere decir mucho, porque siguen pasando cosas terribles. 

Alicia: No sé si el número de femicidios está creciendo o es que nos enteramos más. 

AMP: Esas cosas no paran, pero en cuanto a los medios, se lo comen. Hay muchas cosas que podrían decir y no dicen, Yo me siento mucho más respetada que antes. Y veo a mi nieta, que tiene dieciocho años…hay cosas que no podés decir. No podés. Las chicas jóvenes son increíbles, están en el detalle de todas las cosas. Esto que decís es muy importante. Porque cuando ahora yo veo Breve cielo, digo: “Mirá vos esta chica, mirá la inteligencia que tenía. Cuando para el taxi y se le ocurre robarlo… le dice “Dale, se acabó la plata”, “¿Cómo se acabó la plata?” “Si todo el mundo lo hace” … Es decir, todas las cosas que esta mujer manejaba, de dónde venía… Con toda esa cosa de “Sí, soy yiro”. Estamos hablando de hace cincuenta años atrás. “¿Cuánto cobrás?” “Ciento cincuenta pesos“¿Pero que tenés vos, crema chantilly? “Está bien, es lo que se cobra, ¿no?” Después hay otra cosa que ella lleva muy bien adelante, cuando habla del padrastro. Cuando dice: “Y lo peor de todo es que me gustaba”. 

Alicia: Que le gustaba… Qué delicado que fue introducir ese diálogo, ¿no? 

AMP: Él le pregunta: “¿Con el viejo sí?” “Sí, con el viejo. Sos un tarado vos…”. Porque el pibe no entiende. Era nada más y nada menos que el marido de la madre. “¿Y tu mamá qué dice?” “Mi mamá se hace la que no ve”.  Me parece que se corta la conexión. No sé si me están escuchando. Bueno, me despido. Espero que aunque sea por esta horita hayamos estado más cerca, menos solos. Los abrazo profundamente a todos y si hacemos la obra en Timbre me gustaría invitarlos. Yo voy a hablar con Mario para que vengan, porque les va a gustar muchísimo. 

MM: Muchas gracias.

GDP: Muchísimas gracias, Ana María. Un placer. 

AMP: Muchas gracias a ustedes.

GDP: Bueno, el cierre fue un poco intempestivo.

MM: Es que le entró una llamada y no escuchaba. Yo estaba casi seguro de que esa media hora se iba a alargar. Me parece que se sintió muy cómoda. Estuvimos el doble de tiempo que pensábamos estar. 

Laura Ávila: Se puso contenta de vernos a todos. Éramos un montón que la estábamos esperando. 

Asistente: Es de una sencillez fantástica. Como en sus películas. Un placer. 

MM: Gracias Jorge, por este contacto que nos permitió hablar con Ana María, nos permitió ver Breve Cielo, La tregua, La sartén por el mango, El mar de Lucas… Ampliamos nuestro horizonte cinematográfico

Jorge: Tuvo muy buena predisposición desde que me contacté con ella y aceptó asistir. Después me aclaró que no podía estar más de media hora porque tenía que hacer unos trámites, pero evidentemente se entusiasmó con el grupo. Fue un encuentro muy amable, muy lindo. 

MM: Gracias, Jorge. La verdad es que se notaba en las caras. Estábamos entusiasmados, felices como en un cumpleaños. 

LA: No es para menos. Los argentinos queremos mucho a nuestros actores y actrices, y ella que se brinda tanto, Para mí fue un lujo, una experiencia maravillosa que agradezco muchísimo. 

MM: ES como estar en Estados Unidos con Shirley Mc Laine o en Italia con Sofía Loren. Héctor querés decir algo…

Héctor: Sí. Fantástica entrevista con Ana María Picchio. No me sorprendió, porque había visto otras y es sincera. Volví a ver La tregua y Breve cielo y pude admirar lo gran actriz que es. Volvieron a gustarme las dos películas, volví a revalorizarlas. Porque a pesar de haberlas hecho hace tantos años tiene una temática tan actual. Son muy buenas. La fotografía, las actuaciones, es realmente un goce. Ver la actuación de esa chica, que, como ella contó, recién empezaba… Está bien, es egresada de la Escuela de Arte Dramático y tiene una formación, pero la actuación en Breve cielo, con esa espontaneidad, esa calidez, transmite todo. Me emocionó. Y en La tregua no te digo. Fue un verdadero lujo. Esta reunión y haber visto todas estas películas. Mi agradecimiento. 

MM: Laura, Edith te pregunta en el chat por qué recomendaste La sartén por el mango

LA: No la recomendé como única opción. Lo que pasa es que en esa película ella tiene bastantes escenas. Y quería que la vieran, porque la verdad es que la única que está en tono en esa película es ella. El resto del elenco está muy arriba. De las chicas, ella es la que está más tranquila. Ella está en el personaje, y eso es algo que tiene esta actriz en todas las películas que hizo. Aún en las que no están tan buenas. Si se hace un seguimiento de todo lo que hizo, se encuentra esa ductilidad que un poco le dio el primer director que la encontró. La película tiene una idea excelente que es la de qué hace el hombre cuando está asustado. Está idea de que hay un cierto patriarcado que proteger, en La sartén por el mango. En lugar de decir: “Llamemos a la policía o a la ambulancia porque esta chica murió” es como que trata todo el tiempo de defenderse y de defender su hombría y su sartén por el mango. Se describe esta idea del patriarcado que hay que guardar. El problema es que esa idea se diluye. Toda la primera parte de la película, cuando no sabés qué van a hacer con las chicas, si las van a matar, si las van a dejar ir, hay un planteo de eso. De que ellos tienen el poder y pueden ejercerlo con violencia. Cuando las dejan ir, esa línea se desdibuja. Es una película que está fallida, pero que tiene muy buenas ideas. Y en la actuación de ella, se pude ver el vehículo de esas ideas. Por eso es el personaje que recibe el impacto de la violencia. Es el machismo al mango. Es una película que está fallida, porque si ves Breve cielo,  David José Kohon era un director que era documentalista. Que había hecho mucha experimentación. Entonces, la película tiene una calidad diferente. Las tomas son más reposadas… Si estuviera dirigiendo ahora sería un director muy apreciado, porque es muy moderno para la época. Es muy de los sesenta también, es muy vanguardista, pero bastante moderno. Y sin embargo no fue una película de grandes públicos Breve cielo. Tuvo su público escogido, un público al que le gustaba ver eso y que veía mucho cine francés. El gran público, veía películas más del estilo de La sartén por el mango. También pensemos en esa búsqueda por otro lado. Yo quería que vieran también Asesinato en el Senado de la Nación. Lo que pasa es que eran muchas películas para ver todas juntas. Quizá la vieron ya…

GDP: Ahí Juani quiere decir algo.

Juani: Nada, agradecer a todo el equipo que hizo posible la charla y que arma este espacio todos los martes. A Mario, a Laura, al equipo del Cine Móvil, a Jorge… Este fue el primer encuentro de muchos de este tipo que queremos hacer. Nos sirve muchísimo que se hayan sumado, porque tiene sentido acercar estos personajes a los barrios, a los talleres, a las actividades que hacemos para poder hablar. Sobre todo ahora, que parece que con el zoom es más fácil conectarse frente a la compu para una actividad como esta. Así que gracias a todos y a todas. Fue hermoso lo que sucedió, escuché toda la entrevista de ella. Me encanta que puedan participar. Me parece que incluso podemos abrir los micrófonos para hablar con las personas que invitemos. El espacio es de ustedes, para que lo aprovechen y el que tenga ganas participe más. Gracias, Mario, Laura, Guido, gracias Belu. 

Cristina: Quería comentar que me pareció maravilloso cómo vivenciaba todo. Lo que filmó, lo que hizo, lo que compartió con los compañeros, con los directores, como si hablara de ayer. Lo tiene tan metido en la piel que lo contaba como si lo hubiera vivido ayer. Más allá de su sencillez, y de su riqueza intelectual y de vocabulario, contaba lo del taxi de Norma, lo del viaje a Moscú, como si lo viviera hoy. Eso me pareció hermosísimo de ella, más allá de la gran actriz que es. En la entrevista sentía esto. Como si hubiera filmado el año pasado. Es maravilloso.

MM: Es increíble, Cristina. Viste que repitió los textos tal cual. 

Cristina: Era espontáneo. Increíble.

GDP: Quería decirles algo súper cortito antes de darle la palabra a Beatriz. Simplemente que como decía Juan Ignacio, estamos pensando en seguir con estos ciclos, con nuevos invitados, y el proyecto que tenemos de revista y de radio que es Cultura en grande, así que lo que quiero es hacerles una invitación para los que quieran producir algún texto sobre algo que les haya resonado, sobre este encuentro. Si tienen ganas de escribir algo con respecto a eso, para que se publiquen en la revista, la verdad es que sería un placer poder contar con eso. Se los dejo para que ustedes lo charlen después, en la intimidad de su grupo. La verdad es que sería hermoso compartir algunas de esas reflexiones de su puño y letra. 

MM: Les han mojado la oreja. ¡Van a tener que escribir! Gabriel quiere decirnos algo.

Gabriel: Tengo una anécdota divertida. Una chica que trabajaba conmigo había encontrado en los archivos de su papá una copia en 35 mm de Breve cielo. Pedimos autorización en ENERC, la escuela de cine del INCAA, y la invitamos a Ana María. Se hizo la proyección, Ana María se sentó en la primera fila, y al final, la función se cortó porque la película se rompió. Entonces, mirá si será genial, y será piola, y tendrá carisma y tendrá ángel, que se levantó y contó como los veinte minutos finales de la película. Con los diálogos… Todo el mundo aplaudiendo, riéndose… Divina. 

MM: Es genial. Mucho mejor eso que haber visto la película completa. Acá Héctor recuerda Operación masacre. Recuerdan cuando entrevistamos a Abelardo. Toda esa gente filmando en la clandestinidad.

LA: Yo quería que hablara más de eso, pero se ve que no quiso. Le trae algunos recuerdos. 

MM: Bueno, Troxler fue asesinado…

LA: El director fue asesinado. Tenía treinta y ocho años, Jorge Cedrón.

Néstor: Es impresionante la Picchio. Estuve leyendo…  Debe ser una de las actrices que más películas, obras de teatro y programas de televisión hizo en la historia. Nunca hizo un casting. Dice en una nota, que la única vez que Puenzo la llamó para hacer un casting le dijo que no. Que ella no hacía casting. Que si quería la llamara, y si no, no. Increíble. Además, yo terminé de ver La tregua cinco minutos antes de empezar este zoom. Y venía con la emoción del final de La tregua. Y fue muy emocionante verla a ella y lo que decía. Impresionante. Cuando no había pandemia, la vi entrar a un bar de la 9 de julio con sus tres nietos, atenderlos como si fuese la madre y divertirse con ellos como loca en un bar. Era otra película. 

MM: Es increíble lo que esta gente mueve. La vi aparecer ahí, vi las caritas de todos ustedes, cuando llegó alguien que es parte de nuestra memoria, y cuando le hice la primera pregunta casi me emociono. La verdad es que no se puede creer. 

Néstor: Y contar con el entusiasmo que cuenta, que hace un año están ensayando una obra para estrenar en Timbre 4, que es un teatro del off, no para ganar guita. 

MM: Lo que le dijo Lucas Demare “Piba, menos mal que no vino a Rusia”… 

LA: Legendario. Cuando dijo que Lucas Demare le trajo el premio casi me muero. 

MM: Próceres de nuestro cine. Y en ese festival le ganó a Shirley Mac Laine y a Sofía Loren… Impresionante. 

Beatriz: Alguien se refirió a la memoria que tiene. Lo que pasa es que, particularmente, de las dos películas que más habló y quiso hablar, entiendo que fueron muy pregnantes para ella. Una fue su debut en el cine, su primera película en un personaje hermoso, muy rico para hacer. Y ella era una chica muy jovencita. Es una maravilla. Cuando hacés tu primera cosa y te sale tan bien, y te ganás un premio en Moscú, necesariamente, cada pequeño detalle te tiene que quedar muy adentro. Con La tregua ni hablemos. La habrá visto diez millones de veces. Pero además, en cada conmemoración, en una de las entrevistas ella contó que iba con la idea de que iban a la proyección diez minutos y después salían. Y volvían cuando terminaba la película. Y se quedaron toda la película, y lloraron toda la película. Evidentemente forma parte de ella. Esa fue la sensación que tuve cuando hablaba de esas dos películas en particular. Porque de las otras no entró en tantos detalles. Esas dos películas son ella, son su vida, de alguna manera. ¿No? En otro orden de cosas, realmente es una persona muy agradable, muy espontánea, con una sensibilidad enorme a flor de piel que logra transmitir. Bueno, es una actriz, y eso es lo que hacen los actores. Pero ella no hace con una naturalidad y una falta de armazón… Ella no está protegida del público como otros actores que hablan desde un altar. O desde no sé dónde. En general son personas muy sensibles, y son recursos que cada uno tiene. Ella no tiene problemas en mostrar su sensibilidad. Y además es una tipa muy comprometida con las situaciones políticas y sociales de cada momento que le tocó vivir. No es que vivió en su pirámide y el mundo no existe. El mundo existió y ella estuvo comprometida permanentemente. Y lo sigue haciendo hasta el día de hoy. 

MM: Bueno, muchísimas gracias a todos y todas. Abrazos.

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