La piedra de la memoria

Laura Gutman elige dos novelas con el tema en común de la identidad y la memoria en el marco de la dictadura, y una palabra fuerte que, nada casualmente, comparten en sus títulos: piedra. Piedra libre, de Jorge Grubissich y Piedra, papel o tijera, de Inés Garland son las historias que, cercanas y a la vez diferentes, nos cuentan las historias que algunos adolescentes, envueltos en la violencia, la locura y la muerte de una época negra, viven, pero también con amor.




Por Laura Inés Gutman* 


El Falcon verde

El Falcon de la patrulla se desliza, lento,

como un largo lagarto por el parque oscuro.

Su ojo de sangre va manchando la hierba.

Carlos Jesús Maita


El artista y escultor alemán Gunter Demnig crea desde hace más de 20 años las conocidas 'stolpersteine', adoquines que podrían traducirse al español como "piedras de la memoria" o "piedras con las que tropiezas" y donde se puede leer el nombre de la persona, el año y lugar de nacimiento y cuándo y dónde murió. Tropezar con la piedra de la memoria tiene varios sentidos. Es que la piedra trae nuevamente a la memoria aquello que es difícil de soportar, pero sin lo cual tampoco tenemos paz. Durante este mes, y en ocasión del 24 de marzo, nos dedicamos en el Laboratorio de análisis y producción de Literatura Infantil y Juvenil a leer y releer algunos de los autores que dentro de su producción para la LIJ le hicieron un lugar al rescate de la memoria y la identidad.


Piedra libre, de Jorge Grubissich es una novela juvenil que con un ritmo feroz narra con verosimilitud el viaje de un adolescente, que casi sin quererlo, se ve envuelto en un secuestro, una fuga y un largo vagar por el interior del país al mismo tiempo que su novia debe exiliarse junto a su familia. La narración protege al personaje con el objetivo de convertirlo en testigo de los horrores de la dictadura militar. 

Grubissich no escatima detalles sin caer en golpes bajos. Durante los años en que el joven vive clandestinamente descubre lo que significa cortar los lazos con el pasado. Inventarse una nueva identidad y borrar la anterior, el terror de los centros clandestinos de detención y la soledad que construye el secreto. La pesadilla lo acompañará durante mucho tiempo. Lo mantiene en pie su profundo deseo de estar vivo y gritar por fin: ¡“Piedra libre para todos los compañeros”!


Piedra, papel o tijera, de Inés Garland es otra novela juvenil sobre el destino de tres adolescentes marcados por los años de la dictadura. En medio del paisaje litoraleño que desemboca en las islas del Tigre, los jóvenes descubren la amistad, el amor, el deseo y el miedo mientras van cruzando la frontera de la niñez. El tránsito a la adolescencia los empuja hacia el abismo de la desprotección y las marcas que producen las diferencias. El valor y el miedo no son solo preocupaciones o estados de ánimo, se traducen en actos y decisiones que marcarán sus vidas. Una novela plena de sensibilidad que se sostiene poéticamente sobre la permanente sensación del descubrimiento del mundo.

Desde el eco permanente de los juegos infantiles con los que vamos armando nuestros vínculos, ambas novelas trazan una peripecia que culmina con la resiliente función del amor y el profundo valor de la recuperación de la memoria. Para los que durante la dictadura tuvimos entre 14 y 18 años, y para los que hoy tienen esa edad también. Porque ambas dejan bien en claro que ya sea en la soledad de una celda, en medio de la oscuridad, escuchando gritos ensordecedores o escuchando el silencio cómplice, un adolescente sigue transitando su periplo hacia la adultez con las marcas profundas que todo eso dejará pendiente para cicatrizar en el futuro.


* Laura Inés Gutman, Intérprete titiritera y de música popular. Licenciada por la UNA en Artes del Movimiento. Egresada del Teatro Colón en Regiè y de la Escuela de titiriteros del Teatro San Martín. Docente universitaria en la Licenciatura en Musicoterapia UBA. 



Comentarios

  1. Muy hermoso trabajo estoy muy orgullosa de mí hija Laura tan inteligente y sensible la felicito ❤️😍

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