La Primavera llega con poesía, de la mano de la editorial La Ballesta Magnífica

La primavera es quizás la estación a la que más se le han dedicado poemas. Diana Tarnofky nos acerca la conversación que mantuvo con el equipo  editorial de La Ballesta Magnífica.


Por Diana Tarnofky


La Primavera llega con poesía, de la mano de la editorial La Ballesta Magnífica. 


Su equipo editorial nos dice: 


La Ballesta Magnífica es un proyecto editorial  que impulsamos desde el Delta de San Fernando en la provincia de Buenos Aires. La luz en esta parte del mundo inspira y vigoriza, incluso con niebla hay algo en la luz que no es severo, sino brillante y suave. 

Las flechas de esta ballesta anuncian el camino, la alegría del hacer. 

Nos interesan y atraen los escritores que indagan en las profundidades en búsqueda de una nueva idea, que expanden su intuición y traducen eso que ven, sienten, oyen, saben, sin importar cuál es la forma que adquieren sus pensamientos. 

Como un baile improvisado el deseo aparece e imaginamos libros. Nos entusiasmamos y con esta felicidad como motor ponemos manos a la obra.

Aquí y ahora. Abrís un libro, te zambullís, y al experimentarlo lo animás, lo desplegás, crece.

Esta es la poderosa invitación que nos brindan Daniela Rodi, Gabriel Martino y Marisa Negri.



Marisa Negri es poeta, bibliotecaria, docente, editora, gestora cultural y es también  una de las integrantes del equipo editorial de La Ballesta Magnífica. Con ella intercambiamos “postales de voz” como me gusta llamar a esos audios que viajan por whatsapp y van tejiendo diálogos asincrónicos, ráfagas con paisajes geográficos incluídos (un pájaro cantó mientras iban y venían nuestros mensajes de texto y de voz).

Nos cuentan bambalinas de cada uno de los libros:



“El primer libro que editamos,  La noche / Alberto Muñoz son relatos sobre un delta para nada bucólico. Nos interesa profundamente la mirada de Muñoz sobre el Delta y sobre la vida. Es una voz que hay que escuchar la de Alberto, un poeta enorme, uno de los poetas más grandes que tenemos en este momento con una cabeza renacentista atenta a todas las artes en general: música, dramaturgia, poesía. 

En estas historias hay una mirada cruda por momentos, sarcástica por otros, muy vital y necesaria.”


La punta de la lengua / Gabriel Martino. Es un libro de relatos de infancia. Transcurre en Los Hornos, un barrio en las afueras de La Plata. Es una  nouvelle profundamente evocadora y poética. Hay  en ella una intención de recuperar un paraíso perdido detrás de las puertas que el lector está invitado a traspasar.”



“El coloquio de las plantas / Luciana “Tani” Mellado. Con este libro de poemas apostamos a una de las grandes voces de la poesía patagónica contemporánea. Luciana Mellado, Tani para los amigos, profundiza en estos poemas la relación con la naturaleza, con las plantas de su jardín, con su poder de curar y de florecer.”


Identidad de Ciertas Frutas / Amanda Berenguer. Editar a Amanda es un sueño cumplido. Hace muchos años, veinte años atrás conseguimos en la feria de Tristán Narvaja la edición uruguaya de Identidad de ciertas frutas (Arca, 1983) . Fue un libro que nos enamoró. No sabíamos demasiado de ella pero Identidad… abrió un mundo nuevo para descubrir, llevé sus poemas al aula y a partir de estos poemas y la investigación en enciclopedias escolares, los chicos escribieron textos maravillosos. 

Amanda pertenece a la generación del 45 en Uruguay y ha explorado todas las formas poéticas posibles; desde el soneto a la poesía visual, desde el registro sonoro a poemas profundamente interesados por la ciencia o la matemática.

Confiamos en seguir editando en Argentina sus libros y deseamos que su poesía tenga aquí el reconocimiento que se merece.

Editar es para nosotros una experiencia muy estimulante. Tenemos claro qué tipo de libros nos interesan y vamos hacia ellos. Queremos que sean bellos y accesibles y es por eso también que nos estamos formando en la Diplomatura de Artes del Libro de la UNA, aprendiendo de grandes maestros vinculados a la tipografía, el diseño, la edición o la encuadernación. 

Deseamos que nuestros libros lleguen a todos lados, que estén en las bibliotecas populares, y que no sean costosos. Nos parece que vamos por buen camino porque ya hay un pequeño grupo de lectores que siguen y compran cada título de La Ballesta Magnífica.”


Lo que viene…


La casa de las luciérnagas / Rosa Cedrón: “Con Rosita fue bastante mágico. No la conocíamos y el mismo día nos la nombraron dos personas distintas y llegó a nuestro muelle un hermoso libro artesanal editado por La Musaranga, el primer libro de Rosita que se llama Luzamor.

Siguieron luego un intercambio postal con ella que vive en Mar del Plata; dibujos, poemas y bordados, luego conversaciones telefónicas y más adelante Daniela fue a encontrarse con su hermano, el Tata Cedrón que nos confió su archivo de poemas. Con ese material se terminó de configurar este tesoro que es La casa de las luciérnagas que vamos a presentar el 8 de octubre en el Bar el Argentino de Mar del Plata.”

Los viajes de ahora / Liliana Campazzo: “La mujer de la casa pequeña ha decidido que todos los días serán extraordinarios, habrá en la mesa manteles bordados, las copas de la abuela y recibirá las voces de sus amigas aunque no puedan visitarse, se pondrá su mejor camisa para regar el jardín, hará equilibrio en la cuerda floja de los días de encierro. 

Así comienza la contratapa de este libro que propone dos recorridos que se vinculan y se interpelan entre sí; viaje hacia adentro y hacia afuera que revelan la sutileza y el registro conmovedor de una poeta extraordinaria como Liliana Campazzo, a quien nos honra editar.”

“La Ballesta está apostando fuertemente al lenguaje poético” 

En la solapa de los libros de la colección Mutaciones de la realidad Identidad de ciertas frutas y El coloquio de las plantas, se puede leer: “La Ballesta Magnífica lanza su flecha entintada en la dirección de los vientos para ofrecer al lector esos textos que, volátiles, tienden a desvanecerse, inmortales, en la noche de los tiempos.”

Nos  deseo una primavera con presencia poética, lecturas compartidas, diálogos nutridos con poemas como frutas o flores que nos embriaguen con su perfume y sabor.

Aquí algunos poemas para ir saboreando esta recién nacida primavera del 2021


Identidad de ciertas frutas  / Amanda Berenguer


III 

                                              (la naranja)


 Yace un sol poniente

          en la fuente donde brilla

                                 la naranja del postre.


Los gajos encendidos

y la ceniza de lo oscuro    

                    dan pasos en mi boca:

se encuentran en un bosque a medianoche

con los salteadores del placer

y una ácida aparición

y un terror que los sigue desde lejos

.

Los gajos y mi lengua saben más que yo.

XI

                                              ( la sandía )

Yo buscaba sin saber bien

qué era  repartir aquella extensa fruta.

              Repartir la sandía – me dije –

y sacrificamos en tajadas

                        su fresca encarnadura.

Quedó abierta sobre la mesa mostrando el corazón.

¿De la tarde? ¿De la casa? ¿Del silencio?

Repartir la sandía – me dije-

es repartir una siesta de verano

                  una estación con vidrieras rojas

                                        y desierta

                   una cueva verde habitada por la sed.

VII

                                                     (las uvas 2)

Cuando están sobre la mesa

los racimos cortados

son incitantes palabras moradas    

                        o palabras rojo bosque

                        o palabras ebrias

como luzbel

        o salamandra

        o serpentario.


Se bebe entonces el discurso:

deletreamos en el licor

                    Imperiosas delicias.

Nosotros sabemos que están cerca.

Nos desnudan

                       Y no sentimos vergüenza.

Las uvas se encienden como pomelos:

queda su luz verde

             Su mirada de gato

titilando en el comedor. 


XII

                                                          (el damasco)


El damasco es todo damasco:

su color su piel su textura

su terso carozo de damasco.

Tiene gustos sucesivos

                        circulares

                                          a damasco fresco

                                          a damasco seco

                                          a damasco abrillantado.

El árbol de damasco 

se sueña a sí mismo.


El coloquio de las plantas / Luciana Tani Mellado


Farolito japonés

1

El farolito japonés no para de crecer.

Me pedís que lo mire todo el tiempo

cuando paso cerca suyo.


Te alegra que exista.


Hay cuerpos recíprocos

más allá de la materia,

cuerpos que se atraen,

se comprenden,

conversan.


Adentro de cada flor crece

un secreto diminuto

que vos proteges

y te protege.


También me escondo

en lo pequeño.


Aprendí a bajar la guardia,

a no bajar la guardia,

a pendular.


Y creí que debía enderezarme,

corregir lo torcido en mí.


Lo creí una vez y otra vez

y otra vez más.


Me desperté del espejismo

con insomnio

y un leve dolor de espalda

que a veces vuelve.

La soledad de las flores

está completa.


No busca compañía

pero siempre la encuentra.


2.


Un colibrí visita el farolito.


Me llamás con entusiasmo

 para que lo vea.


Me demoro y me lo pierdo.


Cierro los ojos y me lo imagino

suspendido  en el aire.


Vibra el verde metálico

de su lomo.

Vibra el azul eléctrico de su pecho.


Lo sostengo

en la palma de mi mano

sin prisa.


Miro el esmalte oscuro de sus ojos

la simetría de las plumas

de su cabeza.


Le doy una gota de agua

con azúcar.


Abutilon es el nombre científico

de tu planta preferida.


Sus flores rojas cuelgan como faroles

con una puntilla amarilla

en los bordes.


Sus ramas son largas y arqueadas.


Necesita sol y lluvia.


Necesita lo que no podemos darle

En este paisaje frío y desértico.


No soporta las heladas

dicen los que saben

y los que saben

se equivocan.


Nadie sabe cuánto puede un cuerpo.


Agradecimientos: a mi amiga Claudia Stella que me acercó con su voz poemas de El coloquio de las plantas. A Lucas Beneyto, que compartió su exquisita lectura de algunos poemas de Identidad de ciertas frutas en el cierre del Taller Itinerarios desde el CuerpoVoz del Programa Bibliotecas para Armar. Tuve urgencia de leerlos una y otra vez y salir a compartirlos.

Muchas gracias Daniela, Marisa por todos los intercambios, diálogos, lecturas ofrecidas. Muchas gracias equipo de La Ballesta Magnífica.



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